Autonomía y desplazamiento
Cerámica contemporánea en la Colección Mercantil.

“…En los sesenta la cerámica en Venezuela era sólo utilitaria… la cosa es que esto no era escultura, pero tampoco era cerámica”.
Colette Delozane

La historia de la cerámica con sello de autor en el país es relativamente reciente. Con la intención de estudiar parcialmente este panorama dentro de la Colección Mercantil, hemos seleccionado 25 artistas y 52 obras que conforman un conjunto representativo de casi medio siglo de la historia de este género dentro de la cultura venezolana y exhiben tendencias que van desde la aparición de propuestas donde se valoriza la fuerza del volumen y su presencia en el espacio, hasta instalaciones contemporáneas que propician la creación de nuevas relaciones y la mezcla de discursos plásticos.

Autonomía y desplazamiento es una muestra organizada con un criterio que, más allá de pretender funcionar como una antología, pretende establecer diversas consideraciones en un diálogo activo que desde la colección arme un discurso con obras de distintas generaciones cuya particularidad es, precisamente, no tener como base discursiva la función utilitaria que ha caracterizado a la cerámica desde sus orígenes y que devino en el concepto que conocemos occidentalmente como artes decorativas. En este sentido, las piezas exhibidas representan justamente un conjunto de propuestas donde los creadores se arriesgan a incluir nuevos referentes para abordar el material cerámico, desarrollando una visión autónoma en la materialización del volumen, y estableciendo, desde esta disciplina, relaciones propias que también nutren los escenarios artísticos de su momento en particular.

De este modo, en el conjunto presentado destacan situaciones plásticas particulares que van desde el manejo e integración de los principios intrínsecos de configuración orgánica que tiene el barro (al hacer recurrente la presencia gestual del cuerpo en su acción sobre el elemento) hasta dinámicas entre el artista y la materia donde se evidencian no sólo formas particulares de vinculación a la naturaleza, sino también abstracciones de estas mismas conexiones que desembocan en la presencia de nuevas revisiones del referente paisajístico. Es así como nos encontramos con obras que se expanden en una relación mucho más íntima y particular con el material cerámico. Todo este proceso de construcción física y simbólica del territorio a partir del barro, se manifiesta en la presencia de valores inherentes a estas obras en las que resalta la franqueza en torno al material, la fuerza del esmalte como elemento para definir el volumen, la depuración de las formas, el reforzamiento del valor gestual de la materia, la presencia recurrente de formas concentradas y la inserción de elementos que no se pueden asociar a una imagen figurativa específica. Todas estas piezas funcionan, en cierto sentido, como engranajes, como volúmenes que se hacen sutilmente vinculantes a una noción de paisaje -en el sentido más amplio del término- donde la fuerza de la materia y su expresividad intentan conformar un espacio propio, a través de presencias gestuales, a un tiempo vigentes y ausentes, que estructuran un escenario de complejas naturalezas humanas y vegetales.

La exhibición de este conjunto cerámico de la Colección Mercantil, pretende en este sentido abrir una línea discursiva donde comencemos a indagar en una historia que esta aún por escribirse. Autonomía y desplazamiento es una exposición que aspira evidenciar situaciones y crear diálogos entre valores, discusiones y posturas que se han hecho recurrentes en la labor de un grupo de artistas durante los últimos 50 años. Situaciones que son comunes también al trabajo de varios creadores contemporáneos donde destacan, como ya hemos apuntado, el manejo de formas fragmentadas, la intención de darle una presencia blanda y hasta maleable al material, la liberación de esmaltes, la presencia de apariencias efímeras y la apropiación de la imagen, así como la libertad de incorporar materiales ajenos al barro para recrear nuevas texturas y colores; valores todos que, a nuestro parecer, configuran una parte relevante de las prácticas actuales de la cerámica en nuestro país.

Son todos estos detalles, justamente, los síntomas de un desprendimiento que nos permitirá en un futuro establecer las coordenadas de esas nuevas relaciones que el movimiento cerámico plantea en la actualidad, con el objetivo de problematizar los síntomas de ese desplazamiento en el trabajo creativo con la arcilla, desde los modos tradicionales del quehacer dentro de las artes del fuego hacia el empleo de diálogos más abiertos y complejos con la contemporaneidad, diálogos donde el virtuosismo del oficio pierde en cierta forma relevancia, en pro de realzar y expandir las capacidades que tiene el arte, más allá de sus significados preestablecidos, de generar nuevas reflexiones, discursos, imágenes, posibilidades e interpretaciones.

Rolando Carmona